MEXICO CITY – Con la meta de combatir géneros musicales como el “narcocorrido”, que tiene muchos seguidores especialmente entre los jóvenes, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunció el jueves que su gobierno intensificará las acciones para promover las canciones sin contenidos violentos.
La declaración de Sheinbaum se da a un mes de que una de las bandas de música regional más populares, el Grupo Firme, recibiera una amenaza de criminales que encendió las alertas de las autoridades.
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Durante su habitual conferencia matutina, Sheinbaum dijo que el 7 de abril la Secretaría de Cultura presentará una “iniciativa muy grande”.
Aunque no fue específica en los detalles de su plan, mencionó que participarán empresas privadas de México y Estados Unidos así como productores para “promover la música mexicana sin contenido violento” y que “no haya apología de ninguna manera a los grupos delictivos”.
La mandataria, que desde hace meses se ha pronunciado contra la música regional de los “narcocorridos”, indicó que con la iniciativa gubernamental se buscará “cambiar completamente la música mexicana” para que los populares corridos tumbados “hablen de otras cosas, que no hablen de violencia”.
En noviembre pasado, Sheinbaum anunció que el gobierno del estado de Durango impulsaría una competencia de bandas y corridos para lograr que ese género de música regional “tenga otro contenido en las letras” y se exalten “otros comportamientos, otras visiones culturales”.
Las autoridades mexicanas han intentado por años hacer frente a la llamada “narcocultura”, pero la música relacionada con ese mundo cada vez tiene más seguidores.
En febrero, las autoridades del estado de Nayarit prohibieron la reproducción e interpretación en eventos públicos de los “‘corridos tumbados’, ‘narcocorridos’, ‘corridos progresivos’, ‘corridos bélicos’, ‘corridos alterados’ y cualquier otro género que promueva la apología del delito y la violencia de cualquier”.
El cabildo de la ciudad de Tijuana, en el estado norteño de Baja California, aprobó en el 2023 un reglamento para prohibir los “narcocorridos” en los espectáculos públicos.
La decisión se tomó poco después que se suspendieran los conciertos en esa ciudad fronteriza del popular cantante Peso Pluma y la agrupación Fuerza Regida, tras el hallazgo de supuestas amenazas de parte de un cartel contra los músicos.
La alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero, ha criticado abiertamente a esos artistas asegurando que “le cantan expresamente a un grupo criminal” y ha solicitado que se investigue a sus promotores musicales.
Una medida similar acordó el ayuntamiento de la ciudad norteña de Chihuahua que prohibió desde 2023 los conciertos o actividades donde se escuchen los géneros musicales de reggaetón o “narcocorridos” e incluso multó al popular cantante de corridos Natanael Cano por incumplir la regulación.
El Grupo Firme debió suspender el mes pasado una presentación en el carnaval de la localidad costera de Mazatlán tras hallarse una cabeza humana sobre una caja plástica junto a una pancarta con un mensaje amenazante contra la banda en la ciudad fronteriza de Tijuana, de donde son originarios.
Por el caso, las autoridades del estado de Baja California detuvieron esta semana a cuatro hombres.
A inicios de año, Cano también recibió una amenaza a través de una pancarta que estaba firmada por “Jalisco Matasalas”, un grupo vinculado con una facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos” que mantiene una cruenta guerra con un bando rival en el estado de Sinaloa.
Los orígenes de los corridos en México se remontan al siglo XIX y se popularizaron en la Revolución Mexicana (1910-1917) cuando las letras se empleaban para reseñar las batallas y a los caudillos. Con el tiempo surgieron nuevos estilos y las nuevas generaciones de cantantes de corridos —muchos de ellos vestidos como raperos— le dieron un giro al género mezclando baladas con tonos electrónicos para crear los llamados “corridos tumbados”.